“Aotearoa” significa Nueva Zelanda, “Kia ora” es Hola y Gracias, y “No hea koe?” es ¿De dónde eres? todo esto en Maori. No es que hayamos aprendido mucho en la clase de canto a la que asistimos, es solo que el Maori esta en todas partes. Es mas, acá es un idioma oficial más, aparte del Ingles, tal vez por eso cosas tan simples como la bienvenida en el aeropuerto o el informe del tiempo, están en los dos idiomas. Se enseña en los colegios y si bien algunos kiwis nos cuentan que los Maori tienen problemas de violencia intrafamiliar, alcoholismo y cesantía, existe una aceptación y una sana convivencia entre ambos pueblos dentro del mismo país y creemos que va mas allá del provecho turístico que se le pueda sacar, es parte de la identidad nacional.
Ojala nosotros pudiéramos decir lo mismo, es doloroso pensar que en Chile, existe una guerra silenciosa entre el estado y nuestros indígenas, suena muy fuerte y lo es. Ha pasado el tiempo y el problema en la Araucanía sigue ahí, aunque ni en los diarios ni en los noticieros aparezca.
Nuevamente nos es imposible no comparar, ya que nosotros, según nuestro juicio, tenemos un problema grabe con nuestros indígenas, y digo nuestros porque al igual que los neozelandeses debemos convivir con ellos en el mismo territorio. Han cambiado los gobiernos y seguimos siendo el único país de Latinoamérica que no reconoce oficialmente a sus pueblos originarios, como si los indígenas exitistieran solo en Brasil, Bolivia o Perú. Recuerdo que en algo así como el Museo de Bellas Artes de Paraguay, la guía se espanto cuando le dije que era chileno, me miro y me dijo “pero si los chilenos son blancos”, me sentí como James Brown, pero sin onda. ¿Realmente en Chile somos todos blancos?
Mi hermano trabaja en un liceo en Nueva Imperial y la mayoría de sus alumnos son “Peñis”, nunca olvidare cuando cuestionándose me dijo que no sabia si realmente les hacia un bien enseñándoles electrónica para que después en el mejor de los casos terminaran en Temuco, viviendo en una población y trabajando por 200 lucas. Es triste pero cierto, no creo que sea coincidencia que la gran mayoría de los mapuches que viven en Santiago, vivan en La Pintana.
Son rebeldes y valientes, debemos admitir que los admiramos, hacen lo que pueden para cambiar su realidad, como siempre a palos y piedras, pretenden torcerle la mano al destino y nuestras autoridades a cambio les mandan no un furgón, sino un ejercito de policías, y como guinda para esta torta, a los detenidos se les realizan juicios truchos, con testigos encapuchados, y se les aplica la ley antiterrorista. Es decir, la causa mapuche para nuestro estado es TERRORISMO!
Como decía aquella hermosa presensación radial, “El Hombre que no esta informado, no puede tener opinión” es muy difícil sensibilizar a la gente si existe un veto al tema en los medios de comunicación.
Nos acabamos de enterar que ha muerto otro más, nuevamente a manos de los que nos deberían cuidar a todos y los mapuches son chilenos también y tienen nuestros mismos derechos, es una vergüenza.
Sin su tierra no son nada, y nunca podremos pacificar nuestra relación con ellos mientras los obliguemos a jugar nuestro juego y no aceptemos que somos muy distintos.
Un link interesante de revisar.
CORAJE PRODUCCIONES
contacto@coraje.cl












Comparto plenamente tus comentarios Michel!! nuestros hermanos mapuches llevan demasiado tiempo sufriendo, echados de sus tierras, tratando de recuperarlas a la “fuerza” ya que las leyes sólo los perjudican. Esta lucha es muy desigual e injusta, y este gobierno (chileno de todos los tiempos) que se les impuso debe entender que ellos estaban primero y respetar sus tradiciones, idioma, sangre, así como lo hacen tan bien allá en N.Z. quienes demuestran que si se puede una sana convivencia, y que el respeto es la base de todo, y para eso, es básico el reconocimiento a su cultura (entre muchas cosas más). Cuántos más presos mapuches tendrán que haber?, cuántas más huelgas de hambre deberán soportar?, cuántos muertos más tendrán que caer? cuántas injusticias deberán vivir? para que por fin logren la libertad que se merecen y el respeto que les debemos.
Ayudan mucho, documentando a los Maori’s, de que manera ellos estan integrados a la sociedad, a ver si de alguna forma eso sirve de ejemplo, si es que lo es…
Saludos